Archivo para mayo 2nd, 2012


El sorgo es una especie anual de origen tropical, de la familia de las gramíneas. Sus variedades para obtención de grano o forrajeras son conocidos de tiempo atrás. Entre las variedades suceptibles de cultivos con fines de producción de biomasa lignocelulósica destaca el sorgo para fibra.

El sorgo para fibra, con las limitaciones de temperatura y necesidad de riesgos, es de los cultivos más promotedores en cuento a la producción de biomasa. Los aprovechamientos energéticos de este cultivo son dos: la producción del grano para la obtención de biocarburantes, y el resto de la planta (que puede crecer hasta los 4 metros de altura) para usos térmicos o eléctricos. Los rendimientos son muy variables en función de la zona de cultivo; en el sur de España se han obtenido datos muy positivos en cuanto a la producción de materia seca en condiciones de cultivo exigentes (fertibilidad, disponibilidad de agua y temperaturas suaves). Existen empresas e instituciones españolas realizando experiencias cuyos resultados publicados estiman la productividad de 80 t/ha. Los resultados indican que se podría obtener por hectárea 10 kg de azúcar y 17 t de materia seca. Para obtener buenas producciones hacen falta suelos de mediana a buena calidad, siembra para obtener de 150 000 a 200 000 plantas/ha y riegos de 7000 m3/ha y año.

El cardo es una especie vivaz muy bien adaptada al clima mediterráneo de veranos secos y calurosos. Cuando el cultivo está establecido puede alcanzar producciones totales de biomasa superiores a 18 – 20 t de materia seca por ha y año.

El cultivo de cardo se debe diferenciar entre el primer año, que es el de implantación, donde el desarrollo es lento ya que procede de semilla, de los años sucesivos en los que la planta rebrota de las yemas remanentes del cuello de la raíz y forma rápidamente una roseta de hojas basales gracias a la reservas acumuladas en la raíz. Se puede decir que el cultivo de cardo entra en producción a partir del segundo año, pudiendo permanecer en el mismo terreno una cantidad de años ilimitada siempre que se lleven a cabo los ínfimos cuidados necesarios para su mantenimiento.

La producción del cardo oscila sobre las 18 toneladas de materia seca al año y hectárea, más dos toneladas de semila oleaginosa, que también tiene mercado.


Los eucaliptos son considerados de turno corto (de 3 a 5 años).

Hay muchas especies adaptadas a España como cultivos energéticos para la producción de biocombustibles sólidos, por ser aptas a rotaciones cortas. Generalmente se han cultivado en zonas de escasa altitud y sin inviernos fríos.

El cultivo tradicional de eucalipto no ha necesitado el uso de regadío, pero resulta interesante, a la par que eficaz, el riego con aguas contaminadas, actuando así como filtro verde en algunas zonas de la Península Ibérica. En zonas con temperaturas altas y suelos de regadío pobres (zona meridional de la Penínusla), no favorables para el cultivo de chopo, la mejor alternativa es el eucalipto.

El eucalipto necesita precipitaciones importantes para producir un buen crecimiento. En España se pueden considerar como especies fiables en lo referente a su cultivo y su aplicación energética: E. Rostrata y E. Globulus, debido a su tradicional aprovechamiento para celulosa.

Una posibilidad más que interesante es el cultivo de eucalipto en zonas agrícolas marginales o en zonas deforestadas, con el fin de producir biomasa.

En algunos países como Marruecos, se dedica la primera corta a celulosa y los rebrotes posteriores a leña para la producción de energía, aprovechando también los tocones para acabar con la vida productiva del cultivo.

Las especie de eucalipto más aconsejables para el aprovechamiento energético en España son:

  • E. globulus, en zonas agrícolas de secano abandonadas y praderas del Norte o bien del Suroeste. Esta especie requiere entre 500 – 1500 mm anuales de precipitación y soporta una estación seca de hasta tres meses, no rigurosa, temperaturas mínimas absolutas superiores a -5°C, y una altitud de 0 – 350 metros sobre el nivel del mar, coincidiendo con las zonas costeras de Galicia y la Cornisa Cantábrica.
  • E. rostrata, en altitudes de 0 – 600 metros, con precipitaciones de 225 – 640 mm, en 40 – 150 días, resistente a la sequía, y soporta heladas de hasta 13 días consecutivos, pero no nevadas. En cuanto a suelos es menos exigente que Eucalyptus globulus, prefiriendo los sueltos y arenosos y tolerando ácidos.
  • E. cladocalix, en zonas agrícolas de secano abandonadas o regadíos de mala calidad. Requiere más de 500 mm de precipitación media anual, temperaturas mínimas superiores a 7°C y una altitud inferior a 600 metros por encima del nivel del mar, coincidiendo con las zonas costeras del Suroeste andaluz.

Ésta última produce más en el rebrote y da una madera más densa y de mejor calidad para quemar, resistiendo mejor la sequía.

El eucalipto es un árbol con un buen potencial para producción de energía. Las diferentes aplicaciones que tienen sus maderas, desde estacas, leñas, celulosa, energía, etc. es una de las claves para su implante como una fuente continua de aprovisionamiento y suministro de biomasa para la generación de energía.


Los cultivos energéticos, como cualquier otro, deben sacar partido de la naturaleza pero en ningún caso obviar sus leyes. Por tanto, sería recomendable tener en cuenta lo siguiente:

  •  Que se adapten a las condiciones edafo-climáticas del lugar donde se implanten: las plantas dan las productividades mayores en aquellos lugares que reúnen condiciones que les sean más favorables.
  • Que tengan altos niveles de productividad en biomasa con bajos costes de producción: las explotaciones que requieren mucha atención cultural son complicadas y caras de explotar.
  • Que sean rentables, económicamente hablando, para el agricultor.
  • Que no tengan, en lo posible, un gran aprovechamiento alimentario en paralelo, con el objetivo de garantizar el suministro, sin una subida de precios que perjudique a la larga tanto a la explotación agrícola en sí como a las industrias alimentaria y energética.
  • Que tengan un fácil manejo y que requieran técnicas y maquinarias lo más conocidas y comunes entre los agricultores.
  • Que presente balance energético positivo. Es decir que se extraiga de ellos más energía de la que se invierte en el cultivo y su puesta en planta de energía.
  • Que la biomasa producida se adecue a los fines para los que va a serutilizada: como materia prima para pelets, para producción térmica, para generación o cogeneración de calor y electricidad.
  • Que no contribuyan a degradar el medio ambiente (por ejemplo, empobrecer el suelo) y permitan la fácil recuperación de la tierra, para implantar posteriormente otros cultivos en algunos casos. Cuando sea posible, que la rotación sea factible y beneficiosa en todas las etapas.

Hola (Hello) estimados visitantes a mi blog… si bien abril no hubo muchas entradas debido a motivos personales, quiero agradecer a todos aquellos que han visitado el blog, espero os haya servido en el desarrollo de sus temas, trabajos, clases, información en general que han realizado. Por mi parte estaré aportando con cada entrada algo más a este mundo de avanzada que son las energías renovables.

Gracias también a todos aquellos que me escriben con preguntas, comentarios, solicitando servicio de asesoriamiento y desarrollo de temas… muchas gracias por su confianza dado que los ingresos que percibo sirve para ya no dedicarme a otros trabajos y pueda desarrollar más lectura e investigación en este tema.

Gracias a todos los hispano – hablantes y a quienes de todo el mundo traducen este blog…. Veremos como nos va el mes de Mayo 2012, pero este mes tengo que desarrollar algo si o si, porque me estoy quedando un tanto aletargado y eso no puede ser.

“Ser o no ser, pero en la mitad no puedes estar” … Jorge Mírez